El móvil puede pasar de ser una herramienta útil a convertirse en una fuente constante de ansiedad, distracción y pérdida de control.
Revisarlo sin parar, sentir malestar cuando no está cerca o usarlo para evitar emociones difíciles son señales de que el uso puede estar dejando de ser libre. Trabajo con adolescentes y adultos que presentan uso problemático del móvil, redes sociales, videojuegos, internet o pantallas.
Cuándo pedir ayuda
- Hay pérdida de control sobre el tiempo de uso.
- Aparece irritabilidad si no puedes usar el móvil.
- Se reducen actividades importantes por estar conectado.
- Hay problemas de sueño, concentración o rendimiento.
- El móvil se usa para evitar ansiedad, tristeza o aburrimiento.
Terapia para nuevas tecnologías
El objetivo no es demonizar la tecnología, sino recuperar una relación más saludable con ella.
En terapia analizamos qué mantiene el uso problemático, qué emociones aparecen antes y después, y qué estrategias pueden ayudarte a recuperar control.
Si quieres valorar si el uso del móvil o las pantallas se ha convertido en un problema, puedes consultar disponibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si tengo adicción al móvil?
Una señal importante es notar pérdida de control: usarlo más de lo previsto, irritarte si no puedes mirarlo o abandonar actividades importantes por estar conectado.
¿La terapia sirve para adolescentes?
Sí. El trabajo puede adaptarse a adolescentes y adultos, teniendo en cuenta el contexto familiar, académico, laboral y social de cada persona.
¿Hay que dejar de usar el móvil por completo?
No se trata de eliminar la tecnología, sino de recuperar una relación más saludable y flexible con el móvil, redes, videojuegos o pantallas.
¿Puede estar relacionado con ansiedad o tristeza?
Sí. Muchas veces el uso problemático aparece como forma de evitar ansiedad, aburrimiento, soledad, tristeza o malestar emocional.
También puedes reservar directamente tu cita online a través de la agenda.
