Si en alguna ocasión has tenido dificultad para tomar decisiones no tiene por qué ser un problema. Sin embargo, si esa dificultad la has tenido desde siempre y, además, originan en ti emociones desadaptativas, entonces puede que te ayude leer este artículo.
Si nos paramos a pensar en por qué nos cuesta tanto tomar decisiones, tal vez no seamos capaces de identificar los motivos. Pero, en muchos casos, son las siguientes razones las que nos detienen:
Miedo a hacerse responsable
Una vez, una paciente confirmó en consulta lo siguiente:
“No quiero seguir creciendo porque van a venir más dificultades”.